El plan para que médicos y policías dejen de filtrar fotos

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Fuente: La voz del interior

Fecha: 23/12/2017

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  • Se cuentan por cientos los casos de filtraciones de imágenes íntimas de víctimas de hechos de inseguridad o pacientes.
  • Autoridades sanitarias y policiales quieren ponerles fin con nuevos protocolos.

No hace muchos años, antes de la masificación de internet y de los dispositivos que toman fotos y video en HD y caben en una mano, la difusión de imágenes que ponían en juego la intimidad o el honor de las personas era una rareza. Tanto que la infidencia en sí pasaba a ser una noticia.

Hoy es al revés. No solamente es raro que se resguarde el derecho a la privacidad de un herido o de una víctima. También se ponen en juego cuestiones como el secreto de sumario o el secreto profesional desde los mismos ámbitos policiales o de la salud que deberían velar por mantenerlo.

Pero la chispa que encendió esa maquinaria de exposición difusa y que funciona a partir de irresponsabilidades individuales y sociales complejas estaba latente y precede a esta brutal tendencia a compartir intimidades ajenas que inunda los grupos de WhatsApp.

Sea por falta de empatía natural, o por morbo irrefrenable, lo cierto es que de un tiempo a esta parte la viralización de imágenes tomadas en escenas del crimen o en salas de hospitales llamó la atención de instituciones, junto con la creciente necesidad de frenar de alguna manera esta “moda”.

Buscando soluciones

“El tema es la accesibilidad. El ser humano es morboso por naturaleza y la noticia mala pesa más que la buena. El problema está a la vista y -más allá de que no lo hagan con maldad- se provoca un daño gravísimo cuando sucede”, asume Mario Vignolo, presidente del Tribunal de Apelaciones del Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba.

Vignolo reconoce que hay muchísima preocupación por este tema en el Consejo, y asegura que varios comités están trabajando para llegar a una serie de líneas guías y actualizaciones del personal de los equipos médicos en este tema, en un abordaje desde el código de ética para darle más fuerza. A principios del año próximo, posiblemente en marzo, ya deberían estar en condiciones de comenzar a difundirlas y de hacer capacitaciones.

El profesional, a cargo desde hace 15 años de organizar charlas sobre responsabilidad médica, admite que incluso las declaraciones que hacen ellos mismos a la televisión desde centros sanitarios, cuando hay un caso resonante, podrían romper el secreto médico.

Pero apunta a los profesionales de la salud, no solamente a los médicos, como los mayores generadores de este tipo de filtraciones.

“Fotos que filtran el camillero, el chofer de la ambulancia, el enfermero de la guardia o hasta el personal de limpieza. En la mayoría de los casos, un médico que está atendiendo una urgencia en un quirófano difícilmente tenga tiempo de sacar una foto”, señala.

Filtraciones cordobesas

Aunque no se haya difundido, en Córdoba hay ejemplos de este tipo de indiscreciones que ya fueron judicializadas. En el hospital de San Francisco hay una investigación abierta por la difusión de fotos de una paciente a partir de un suceso ocurrido en septiembre de este año, originada en la guardia, y un caso más en la morgue, también por publicar fotos.

“Además del sumario administrativo interno, en uno de los casos hay una denuncia penal por parte de la familia de la víctima. Pero también hemos tenido recién nacidos con malformaciones que fueron fotografiados y esas imágenes fueron publicadas sin autorización médica. No fue en redes, pero ocurrió sin consentimiento y eso es central”, apunta Vignolo, que además agrega que no hay más denuncias porque la mayoría de los damnificados directamente no las hacen.

Sin embargo, en Argentina rige desde 2009 la ley 26.526 de los Derechos del Paciente, Historia Clínica y Consentimiento Informado, en la que se establecen específicamente los alcances y las consecuencias de casos como los que nos ocupan, que incluyen responsabilidad civil y penal sin perjuicio de aquellas en las que se podría incurrir de acuerdo con otra ley, la 25.326, de Protección de los Datos Personales.

Hábito poco saludable

Además de lo dicho, está la delicada cuestión del foco de gérmenes y bacterias que representa la pantalla de un smartphone, punto que no se controla y que ni siquiera se toma en cuenta en espacios que deberían brillar por su asepsia.

“No existen todavía áreas de exclusión de celulares, pero hay varios proyectos en estudio que apuntan a regular su uso en determinadas zonas de los hospitales. Es cierto, no se puede andar palpando a todo el mundo, pero vamos a tener que llegar a que los dispositivos queden fuera -por ejemplo- de terapias intensivas, intermedias, neonatologías o quirófanos. Porque además hay casos en los que pueden interferir con la aparatología”, cierra Vignolo.

Teléfonos policiales

Tras el escándalo de las imágenes filtradas de la escena en la que un hombre sufrió una mutilación genital en nuestra ciudad, Ana Becerra, abogada y directora del Tribunal de Conducta Policial, es la única funcionaria que habló de manera oficial con La Voz.

“Vamos a controlar y a sancionar nuevas faltas. Por caso, a aquellos que saquen fotos con sus celulares de forma ilegal en hechos policiales y divulguen luego esas imágenes, o bien a aquellos que tengan adicciones. Vamos a reforzar los controles”, añadió la funcionaria.

Para el Tribunal de Conducta Policial, ente creado por el exgobernador José Manuel de la Sota, no se requiere condena de la Justicia. “Por normativa interna, por más que la Justicia no se haya expedido a veces contra un policía, nosotros podemos por ley castigarlos y echarlos”, destacaron desde la entidad.

 

El caso cordobés que provocó un replanteo

 

Un episodio íntimo que se viralizó en muy pocas horas.

 

En cuestión de horas, lo que ocurrió dentro de un dormitorio cordobés había trascendido las fronteras argentinas.

Una mujer le lastimó los órganos sexuales a su pareja con una tijera de podar. El episodio fue reproducido por medios de todos los formatos, incluyendo fotografías, sin atender respetos hacia la privacidad de los involucrados. Desde que el tema fue difundido por la prensa cordobesa pasaron menos de 24 horas para que ganara titulares en portales de diferentes lugares del mundo.

Los rostros de los protagonistas de este drama íntimo circularon sin límites por las redes sociales, especialmente a través de los grupos cerrados de WhatsApp, que no cuentan con la moderación que intentan llevar a cabo sitios de redes sociales como Facebook o Twitter.

Las fotografías incluyeron a la víctima del episodio, el hombre al que lastimaron seriamente en sus órganos sexuales, en el exacto momento en que se produjo la llegada de los primeros policías y personal médico de emergencia al lugar. Por eso, fueron los primeros sospechosos de ser los autores de las imágenes viralizadas.

El miedo de los hospitales a los juicios

En EE.UU. existen severos protocolos de conducta.

Al detalle. Aunque en Argentina continúan siendo una rara avis, en los países desarrollados ya existen puntillosos protocolos que señalan el comportamiento que debe tener todo el personal que trabaja en todas las áreas de los centros de salud: médicos, enfermeros, camilleros, personal administrativo, etcétera.

Protocolos. La Organización Mundial de la Salud tiene listados numerosos protocolos sobre ética y trato hacia los pacientes.

Zonas vedadas. Hospitales de Estados Unidos tienen guías de conducta que hacen firmar a todo su personal y que señalan, por ejemplo, que no puede ingresarse a un quirófano con teléfono celular. Un paciente sólo puede ser fotografiado si da antes su consentimiento firmado.

 

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