¿Por qué y cómo estudiar medicina?

¿Por qué y cómo estudiar medicina?

El miércoles 9 de agosto, con un auditorio colmado por unos 230 estudiantes, se realizó la 10º Jornada de Orientación Vocacional y Ocupacional para la Carrera de Medicina. La actividad –a la que también se pudo acceder de manera virtual a través de Youtube– fue organizada por nuestra entidad, junto con el Ministerio de Educación del Gobierno de la Provincia de Córdoba y participaron las cuatro instituciones académicas en las que se dicta la carrera: la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Católica de Córdoba, la Universidad de Villa María y el Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas de Córdoba (IUCBC).

Por parte del Consejo, asistieron los miembros de la Junta Directiva y los integrantes de la Comisión de Extensión a la Comunidad. En representación del Ministerio de Educación, se hicieron presentes la directora general de Educación Secundaria, María Cecilia Soisa, y la subdirectora de Promoción Social y de la Salud, Estefanía Chapuy.

En representación de las casas de altos estudios estuvieron la vicedecana de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Profesora Doctora Patricia Paglini, quien acudió acompañada de la Dra. María de Lourdes Novella; también, el rector del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas de Córdoba (IUCBC), Dr. Luis María Amuchástegui, acompañado del director de la carrera de Medicina, Dr. Aldo Tabares, quien asistió junto a la profesora adjunta de Medicina 1, doctora Ana Cecilia Álvarez. Por parte de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), concurrió el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, Dr. Enrique Majul, y en representación de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Villa María, la directora de la carrera de medicina, Dra. Gloria Vadori.

El presidente del CMPC, Dr. Héctor R. Oviedo, fue el encargado de dar la bienvenida a los estudiantes del último año del secundario que asistieron. “Para nosotros, este evento es muy importante; me imagino que para ustedes también. La vida nos pone, a veces, en encrucijadas, y terminar el secundario y decidir qué vamos a hacer de nuestra vida es un momento muy emocionante para todos”, comenzó. “Nosotros lo hemos pasado e imagino que ustedes estarán pensando ‘qué voy a hacer en los próximos años de mi vida’, en lo que es, prácticamente, la transición de la adolescencia a la adultez. Ese es el momento que ustedes están viviendo hoy”, continuó.

El presidente del CMPC reconoció que muchos jóvenes tienen miedo de esta carrera porque consideran que es muy exigente, que requiere estudiar y trabajar mucho. Admitió que es así, pero que –dijo– “eso es lo bueno de la vida”. “Trabajar y esforzarse no es malo, es bueno. Hace que uno llegue al final del día y se sienta contento con uno mismo, orgulloso, porque superó los obstáculos. Problemas tienen todos los trabajos, todas las profesiones, en lo que uno haga tendrá problemas, tenga un quiosco o sea neurocirujano, el tema es cómo lo toma uno, cómo disfruta cada persona de lo que hace. Eso les digo que piensen hoy: elijan algo que, al final del día, los haga sentir contentos con ustedes mismos. La medicina lo permite, se los aseguro”, finalizó.

A su turno, la sirectora general de Educación Secundaria, María Cecilia Soisa, manifestó: “La educación secundaria tiene tres ejes fundamentales, que tienen que ver con preparar a los estudiantes para seguir estudios superiores, para ingresar en el mundo del trabajo, y, sobre todo, ser ciudadanos críticos y capaces de insertarse en una sociedad. Hay carreras en las que uno ‘trabaja de’. Pero los médicos son médicos, no trabajan de médicos”. Afirmó, asimismo, que elegir esta carrera es “tomar la decisión de formar parte de un sector muy importante de la sociedad. Creo que la pandemia fue un ejemplo de esto. Espero que sigamos entendiendo la necesidad de que alguien nos acompañe y nos cuide y que también podamos incorporar todas aquellas cosas que nos hacen personas”, prosiguió.

Soisa aclaró que la cartera de Educación no trabaja con el concepto de “orientación vocacional”, sino de “proyecto de vida”: “Organizar un proyecto de vida no es fácil. Ustedes pasarán de una situación en la que son acompañados, en la que hay coordinadores de curso, tutores, a una situación completamente nueva, en un universo enorme, en cualquiera de las universidades aquí presentes. Ustedes no solo van a decidir quiénes van a ser en el futuro, sino también qué idioma van a hablar en el futuro”, explicó.

Soisa señaló que, junto con una profesión, se opta también por “una nueva manera de vivir la vida.  Sabemos que a los 17 o 18 años es difícil. A todos nos ha costado. Es probable que, a lo mejor, más de uno de ustedes sienta, cuando comienzan con las materias iniciales, que poco tienen que ver con lo que ustedes desean, por ejemplo, ser pediatras. Tendrán que esperar un poco. Es importante que siempre tengamos en cuenta que es un proyecto; en su agenda, tiene que estar que es algo a largo plazo”, aclaró la funcionaria.

Finalmente, remarcó que, de los tres pilares que mencionó inicialmente, el más importante es que los jóvenes sean ciudadanos críticos y capaces de insertarse en una sociedad. “Y les garantizo que es así”, subrayó. “En un momento en el que se habla mucho de inteligencia artificial, hay que decir que nada va a poder, nunca, reemplazarnos, ni reemplazar la mirada humana que tenemos hacia el otro”.

Por su parte, la subdirectora de Promoción Social y de la Salud, Estefanía Chapuy, señaló que, además del acercamiento a la medicina de la jornada, resulta clave el acercamiento a las universidades, que son espacios nuevos para los estudiantes. “Empiezan a escuchar estos nuevos discursos, estos nuevos vocabularios, que en algún tiempo serán parte de su vida, cuando tomen una decisión. Aprovechen este espacio, no es habitual que uno pueda encontrarse con una autoridad de la universidad en la que va a estudiar, o con una autoridad de la Facultad a la que va a acudir”, indicó.

Universidad Nacional de Córdoba
La primera representante de una universidad en tomar la palabra fue Paglini, quien recordó que la Facultad de Ciencias Médicas está inserta en la UNC, que tiene 410 años y es pública, gratuita, y laica. Precisó que la facultad de ciencias médicas tiene 145 años y aclaró: “Parece un montón, pero tratamos de estar lo más actualizados posible, a pesar de ser una institución con mucha antigüedad”.

Aclaró que en la carrera de medicina no sólo se inculcan conocimientos, destrezas y habilidades, “Intentamos, también, inculcar valores”. Esos valores –señaló– estarán asociados con la relación que los profesionales tendrán con sus pacientes. “Como dijo quien me antecedió en la palabra, quizá la inteligencia artificial pueda reemplazar muchas cosas, pero nunca va a reemplazar la relación médico-paciente”.

“Es una carrera larga, como dijo el presidente del Consejo, requiere esfuerzo. Tiene 5.150 horas y una carga práctica del 60%. Son desafíos que permiten que, al finalizarla, se sientan realizados”, reiteró. “Al país le hacen falta médicos, al país le hacen falta pediatras, internistas, emergentólogos. Intentamos, desde el primer momento, ofrecer una visión general de las múltiples posibilidades que les vamos a ofrecer”, remarcó.

Sobre la población estudiantil, aclaró: “Contamos con muchos alumnos, sí, pero contamos también con muchos docentes. Tenemos una relación promedio de un docente cada ocho alumnos. Lo que no quiere decir que en todas las asignaturas sea así, hay asignaturas en las que tenemos una relación docente alumno de 1 a 20 y otras en las que tenemos un docente para cada alumno. Porque avanzando en la carrera tenemos más número de asignaturas”.

Paglini informó que todas las carreras de medicina pasaron este año por una evaluación de calidad. “Tenemos una supervisión muy estricta sobre los alumnos y sobre los docentes”, dio a conocer. Y es estricta: “En nuestra facultad exigimos aprobar por lo menos dos materias anuales. Y si el estudiante no las aprueba, los acompañamos, vemos cuál es la problemática”.

Posteriormente, la Dra. Novella se explayó sobre los símbolos que representan a la institución de formación y dijo que eso era importante porque “conocerlos nos impone el desafío de honrar su prestigio y nos da el orgullo de pertenecer”.

Novella explicó que el escudo de la UNC tiene mucha simbología, parte de la cual remite al origen jesuita. “Claramente, para saber adónde vamos, tenemos que saber de dónde venimos. La historia tiene esa importancia”, enfatizó. Apuntó, asimismo, que el lema de la UNC es, en latín, “Ut Portet nomen meum coram gentibus”, que en castellano significa “Para que lleven mi nombre entre las gentes”. Miren qué desafío, remarcó. Añadió que el escudo tiene también un águila, en representación del triunfo del intelecto y el sol, que significa claridad, benevolencia y majestuosidad.

En tanto, el escudo de la Facultad de Ciencias Médicas –detalló– tiene un pórtico griego que representa a la institución, y el símbolo del Dios griego asociado a la curación por medio de la medicina. Informó que el símbolo de las ciencias médicas es la vara de Asclepio o Esculapio, relacionado con la curación por la mitología griega.

“Todos esos símbolos representan valores atribuidos a los médicos y que forman parte del Juramento Hipocrático. Me parecía importante hablar de los símbolos porque deben sentir el orgullo de pertenecer a instituciones de tanto prestigio y de tanto tiempo. Para tener el compromiso de honrarlos”, manifestó.

“La educación ayuda a la persona a aprender a ser lo que es capaz de ser’, dijo Hesiodo. Esta frase, atribuida al poeta griego, tiene más de 2.700 años y yo creo que fundamentalmente nos dice que el conocimiento es lo único que nos permite saber qué hay más allá. Y, en contraposición, la falta de conocimiento es una barrera. ¿Qué nos permite saber hasta dónde podemos llegar? Conocer. Y cuanto más conocemos, más elevamos esa vara y nuestro máximo potencial”, se explayó.

A continuación, describió los dos grandes campos en los que puede desempeñarse un médico: el preventivo y el curativo.

El primero tiene dos funciones básicas: evitar la enfermedad y preservar la salud, y preparar y realizar campañas sanitarias y programas de educación para la salud. En tanto, el campo curativo puede estar orientado a clínica y/o la cirugía; puede especializarse en el estudio y tratamiento de una enfermedad o en un sistema orgánico determinado y también permite realizar docencia e investigación.

Informó que, una vez finalizada la etapa de cursado, incluidos los módulos optativos –para los cuales, dijo, hay una oferta muy amplia– los estudiantes deben realizar la práctica integrada supervisada, conocida como práctica final obligatoria o “PFO”.

La PFO tiene dos etapas: una con un componente importante de teoría y otra eminentemente práctica, que se desarrolla en distintos centros de formación. Indicó que la facultad tiene convenios con el Ministerio de Salud de la Provincia y con distintos centros de salud, municipales, públicos y privados. Además, cuenta con dos hospitales propios: el Clínicas, y el de Maternidad y Neonatología, conocido como Maternidad Nacional.

Finalmente, dio a conocer a los estudiantes que la primera asignatura de la carrera es el Ciclo de Orientación y Nivelación al Estudio Universitario en Medicina (CONEUM).

Universidad Católica de Córdoba
A continuación, tomó la palabra el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UCC, Dr. Enrique Majul, quien aclaró en primer término que la unidad académica se llama así porque contiene otras carreras, además de medicina, como Nutrición, Instrumentación Quirúrgica, Terapia Ocupacional o Fisioterapia.

Majul recordó que la institución que representa lleva adelante las jornadas de puertas abiertas, a la que pueden concurrir los estudiantes y aspirantes a ingresar.

Posteriormente, presentó un video que mostraba todas las instalaciones de la Facultad, que ocupa una manzana completa en el barrio General Paz: espacios de uso común, laboratorios de informática, aulas comunes, aulas híbridas (para clases virtuales) y aulas denominadas “ABP”.

ABP es sigla de Aprendizaje Basado en Problemas“Nosotros necesitamos que ustedes puedan razonar, entonces, acompañados de un tutor, en vez de aprender la anatomía del brazo, parten de un accidente que tuvo un chico porque se cayó de la bicicleta y empiezan a unir desde lo que es una herida y cómo se cura hasta qué pasa con una fractura y dónde están los músculos y los huesos”, describió. Aclaró que hay materias básicas en la primera parte de la carrera, pero que “esas materias después tienen el componente de aprendizaje basado en problemas”.

Destacó, asimismo, que antes de pasar al contacto directo con el paciente se utiliza la simulación. “Tenemos hasta un hospital simulado, con un centro de control, en donde pueden practicar desde tomar el pulso, sacar sangre, auscultar al paciente o hacer reanimación cardiopulmonar. Se graba y se pueden llevar la filmación a sus casas”, reveló.

Las prácticas de simulación se realizan desde primer año de la carrera y los instrumentos utilizados son de alta fidelidad, con muñecos en los que se pueden representar diferentes patologías. En la actuación se utilizan también aulas de cámara Gesell, para que otros estudiantes puedan observar lo que realizan sus pares, con fines educativos.

Tras haber pasado por la etapa de simulación, los alumnos pasan a los consultorios. “Tienen mucha práctica hospitalaria. Ya desde tercer año empiezan a aprender cómo revisar un paciente, cómo hacer una historia clínica. Hasta después realizar la Práctica Final Obligatoria y están, en distintos periodos todo el día viviendo en el hospital, pero han pasado previamente por un proceso de entrenamiento que permite que enfrentarse al paciente sea más simple”, contó.

El Decano luego describió el proceso para ingresar a la Facultad. El plan de estudios es de seis años, que incluye 52 materias de diferente extensión y la PFO está conformada por módulos que cada seis semanas se efectúan en diversos lugares.

El cursillo de ingreso a Medicina de la UCC –cuya inscripción ya está habilitada en la página de la UCC– tiene cuatro materias (Física Biomédica, Química, Morfofisiología y Biología Celular), que se dictan desde la última semana de enero –y cuyo material ya está disponible para quienes se inscriban–. Cada una tiene entre dos y tres parciales que van sumando puntaje que permite luego hacer un ranking, tras los últimos exámenes que se realizan en las primeras semanas de marzo. Actualmente, ingresan a la facultad aproximadamente 120 alumnos. En primer año pueden entrar 156 estudiantes, que, para las actividades de Aprendizaje Basado en Problemas se dividen en grupos de 12.

Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas de Córdoba
En tercer lugar, Cecilia Álvarez presentó la oferta académica del IUCBC, quien destacó que es la universidad más joven, por lo que puede ser desconocida todavía para un sector de la población. Narró que en 2004, el Hospital Privado, el Instituto de Investigación Martín y Mercedes Ferreyra y la Fundación para el Progreso de la Medicina generaron un primer proyecto para la creación del IUCBC y lo presentaron a la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). En 2008, la Fundación para Ciencias Biomédicas de Córdoba, junto con el Hospital Privado diseñaron el plan de creación del instituto y lo presentaron en el Ministerio de Educación y a CONEAU. Fue aprobado en 2012 y en 2014 abrió las puertas y en 2019 salió la primera cohorte de egresados, tras la cual hubo otras tres.

El IUCBC tiene oferta de pregrado, grado y posgrado. En la primera cuenta con las carreras de Enfermería Universitaria, Tecnicatura Universitaria en Prácticas Cardiológicas y Tecnicatura Universitaria en Hemoterapia e Inmnunohematología.

La oferta de grado está compuesta por Medicina, Bioquímica, Licenciatura en Genética y Licenciatura en Enfermería. Y, finalmente, la de posgrado está constituida por el Doctorado en Ciencias Biomédicas, la Maestría en Dirección de Instituciones de Salud, la Especialización en Neonatología, la Especialización en Diabetología, Especialización en Cirugía de Cabeza y Cuello, Especialización en Cirugía Torácica, Especialización en Medicina Familiar, Especialización en Hematología, Especialización en Neonatología, Especialización en Traumatología y Ortopedia, Especialización en Docencia Universitaria en Ciencias de la Salud, Especialización en Medicina Paliativa, Especialización en Oncología, Especialización en Nefrología, Especialización en Dermatología, Especialización en Medicina Interna y Especialización en Cirugía General.

El perfil del estudiante se destaca por la formación en ciencias básicas, clínicas y humanísticas, para el desarrollo de competencias asociadas a la relación médico-paciente. El cursado –dijo– es personalizado y las cohortes son de 55 alumnos.

El requisito de admisión es haber finalizado los estudios secundarios, así como aprobar y encontrarse dentro del orden de mérito del cursillo de ingreso a la carrera en cualquiera de sus dos convocatorias (de agosto a diciembre, con cursado los sábados, y en febrero a marzo, de lunes a sábado). El cursillo incluye las materias: Introducción a la Medicina (para el que no se rinde examen), Biología, Física, Química y Matemática. Actualmente, están abiertas las inscripciones para el cursillo de ingreso de febrero.

En los primeros años –describió–, la actividad es predominantemente áulica y la institución está avanzando en el desarrollo del área de simulación, la sala de informática, la biblioteca, y está en construcción la Cámara Gesell.

A partir de tercer año se cursan las materias clínicas y los alumnos ingresan al ambiente hospitalario. El Hospital Privado es parte del proyecto y el grupo dueño tiene otras instituciones a las que gerencia, por lo que la actividad hospitalaria incluye también al Hospital Raúl Ferreyra y la Clínica Richieri. En el futuro también podrían incorporarse otras unidades gerenciadas por el Hospital Privado.

Hay un Programa de Fondo de Becas Solidarias con 40 disponibles para un universo de 600 estudiantes que se gestionan después del primer año de cursado, en función del desempeño académico y de la situación socioeconómica de las familias.

Universidad Nacional de Villa María
Finalmente, tomó la palabra la directora de la Carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Villa María, Dra. Gloria Vadori, quien contó que su área trabaja en forma conjunta con un comité médico.

Vadori señaló a los estudiantes que cuando se preguntan cómo saber si su vocación es la medicina responde que hay dos indicadores. El primero es que les interese el otro, que haya sentido de alteridad. En segundo lugar, que les guste estudiar toda la vida, porque la actualización en la medicina es constante.

Respecto de la misión de la carrera –que se abrió en 2015–, contó que el abordaje de la salud en la carrera -señaló- es integral, y se atiende a los problemas pertinentes a la promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud, tanto individual, como familiar y comunitaria.

“¿Por qué estudiar una carrera de medicina a 140 kilómetros de Córdoba?”, se preguntó Vadori. “Nosotros pensamos que el interior del interior tiene muchos estudiantes que quieren hacer medicina y que no pueden. Y estamos preocupados por la redistribución de los médicos en el territorio nacional. Hay muchos médicos, pero están en las grandes ciudades”, lamentó. Reveló que cuando se creó la carrera en Villa María se verificó que el 80% de los estudiantes es del interior. “Ya hemos tenido estudiantes de 130 localidades del interior de la provincia, que quieren volver a sus lugares de origen”, precisó.

Con miras en los que no vuelven, la Universidad tiene un proyecto de investigación llamado “Reconstruir el arraigo”.

La población estudiantil de toda la Universidad de Villa María es de 12.600 personas y hay 104 plazas de residencias estudiantiles, las cuales son gratuitas, al igual que la carrera. El comedor universitario –indicó– entrega casi 700 menús diarios, con un costo bajo.

Por la infraestructura hospitalaria, el cupo de la carrera es de 60 estudiantes y los aspirantes superan los 500, el número de alumnos activos actualmente es 406 y hasta ahora se han graduado 70 médicos.

Para el ingreso, las materias son Introducción a la Formación Universitaria, Química, Biología y Física. El cuerpo académico está formado por 118 docentes, el 82,2% de los docentes tiene título de posgrado.

Vadori destacó que la práctica se inicia desde el primer momento de la carrera, tienen convenios locales y provinciales, con instituciones públicas y privadas. Puntualizó que el 50,8% de la carga horaria está dedicada a la práctica médica, porcentaje que asciende al 80% en el caso de la PFO.

El plan de estudios incluye salud comunitaria, que prevé el trabajo en contexto para el conocimiento territorial, fundamentalmente para las acciones de prevención.

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